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¿Existía la trashumancia en la Edad de Hierro?

Nos los cuentan las investigadoras Silvia Valenzuela y Ariadna Nieto. Materiales tales como cerámicas finas, fíbulas y ánforas circularon en Europa a lo largo de cientos de kilómetros durante la Edad de Hierro, entre los siglos VIII y I a.C. En cambio, según sugieren trabajos recientes, gran parte del ganado no estuvo ligado a este circuito comercial, centrado en los bienes de prestigio.

Fig. 2. Ubicación del sitio (estrella) y las ubicaciones de muestreo de las hojas de los árboles modernos y los huesos arqueológicos utilizados para evaluar el estroncio biodisponible de las diferentes formaciones geológicas que rodean el sitio.La nueva organización política y social de la Edad de Hierro modificó las prácticas ganaderas heredadas del Neolítico y la Edad del Bronce, y estuvo centrada en una producción más local y regional. Este es uno de los descubrimientos de las Dras. Silvia Valenzuela Lamas y Ariadna Nieto Espinet, arqueólogas de la Institución Milà i Fontanals del CSIC (IMF-CSIC), quienes han analizado los restos faunísticos procedentes de diferentes yacimientos arqueológicos. Las científicas han utilizado técnicas pioneras para estudiar los patrones de movilidad del ganado y su relación con el sistema sociopolítico del momento.

La Edad de Hierro es una especie de “primera edad feudal”, explica Valenzuela. Se pasa de un tipo de poblamiento disperso de cabañas durante la Edad del Bronce, hechas con material perecedero, a fortificaciones amuralladas construidas en piedra en la Edad del Hierro. Este cambio en las poblaciones sugiere una mayor territorialización, y consecuentemente una movilidad más reducida del ganado. La menor densidad demográfica durante el Neolítico y el Bronce inicial facilitó una mayor movilidad por el territorio; una movilidad que no sería fácil en el contexto de territorios fraccionados durante la Edad de Hierro. Según explica Nieto Espinet, la trashumancia requiere la presencia de infraestructuras adecuadas y de un derecho de paso garantizado por una autoridad (p.ej. abad o el rey en la Edad Media), e implica un desgaste energético y unos riesgos muy importantes para las personas. Tal y como la conocemos hoy, continúa Nieto Espinet, la trashumancia no se documenta en la península itálica hasta la época romana imperial.

La tecnología jugó un papel fundamental en la ganadería durante la Edad de Hierro. Los arados de hierro permitieron roturar campos más duros, lo cual facilitó la expansión de las zonas destinadas a la agricultura y la intensificación del cultivo de cereales. “Si puedes producir más cereal, puedes alimentar a más gente”, comenta Valenzuela, lo cual favoreció un crecimiento demográfico muy importante. Estos nuevos núcleos poblacionales comenzarán a gestionar el territorio con una mayor protección de sus recursos. En este contexto se produjo una reducción del tamaño de los animales y una mayor especialización de la producción: vacas para la fuerza de trabajo, y ovejas, cabras y cerdos para la producción de carne.

Los estudios de Valenzuela y Nieto Espinet forman parte del proyecto European Research Council (ERC) “Zooarqueología y Mobilidad en el Mediterráneo Oeste: cambios en la ganadería desde el Bronce Final hasta la Antigüedad Tardía”, un proyecto con un novedoso enfoque metodológico que abarca XXX siglos. “Nunca antes se habían cruzado análisis isótopicos con ADN y con arqueozoología de la manera que lo estamos haciendo”, afirma Valenzuela, “y no se había trabajado nunca a una escala regional y temporal tan amplia”. Mientras la práctica habitual en arqueología es la especialización en un tiempo y una zona específica, los estudios de Valenzuela y Nieto Espinet incorporan varios niveles de análisis, micro y macroespacial, con el fin de estudiar las tendencias en distintos yacimientos. “Aunque trabajemos en grandes procesos, conocemos muy bien cada yacimiento”, asegura Nieto Espinet, quien también hace hincapié en la buena acogida de estos estudios de síntesis. Son trabajos de interés general que cualquier arqueólogo puede utilizar, explica la investigadora.

¿Existía la transhumancia en la Edad de Hierro? Imagen: Unsplash.La Dra. Silvia Valenzuela Lamas dirige el proyecto, que incluye a un equipo de investigación formado por tres investigadoras postdoctorales, entre ellas, Ariadna Nieto Espinet. Esta presencia femenina, explica Nieto Espinet, ayuda a visibilizar a las mujeres en la ciencia y demuestra que cada vez están mejor representadas, ocupando también puestos de dirección en la investigación. Por su parte, Valenzuela afirma que tomar una posición de dirección fue todo un reto, pero que forma parte de la carrera investigadora. “La carrera investigadora te lleva a que, o empiezas a dirigir, o te quedas atrás, porque ya no consigues la siguiente beca o el siguiente contrato”. Así fue como la investigadora pasó a coordinar a otras tres investigadoras de nacionalidades diferentes, y a gestionar el trabajo en distintos yacimientos.

Para ambas investigadoras, al reto de estudiar estos restos faunísticos en áreas territoriales más extensas y en diferentes periodos se le suma el desafío de conciliar la vida laboral y la familiar. Nieto Espinet argumenta que las exigencias profesionales hacen complicado plantearse la maternidad, una conciliación difícil en cualquier sector profesional exigente, según ambas investigadoras. “Aunque es posible”, continúa Nieto Espinet, quien tiene un referente en la directora del proyecto, madre de dos hijas. “Es concentrar aquí lo máximo y llegar a casa y también darlo todo”, dice Valenzuela. “Es exigente, pero está siendo una experiencia grata”, concluye.

Publicaciones completas:

Valenzuela-Lamas, S., Orengo, H. A., Bosch, D., Pellegrini, M., Halstead, P., Nieto-Espinet, A., ... & Jornet-Niella, R. (2018). Shipping amphorae and shipping sheep? Livestock mobility in the north-east Iberian peninsula during the Iron Age based on strontium isotopic analyses of sheep and goat tooth enamel. PloS one, 13(10).

Nieto-Espinet, A., Valenzuela-Lamas, S., Bosch, D., & Gardeisen, A. (2020). Livestock production, politics and trade: A glimpse from Iron Age and Roman Languedoc. Journal of Archaeological Science: Reports, 30, 102077.

Paula Talero Álvarez y Sabela Rey Cao - Delegación del CSIC en Cataluña