Nanopartículas inteligentes y multifuncionales

Se ha desarrollado un método de bajo coste para obtener nanopartículas que pueden tener varias funciones simultáneamente. Tienen aplicación en el diagnóstico médico, en el transporte y liberación de fármacos, en la electrónica o incluso en la descontaminación del agua.

 

En la superficie de las nanopartículas se pueden disponer prácticamente cualquier molécula  que aporte una o varias funcionalidades, como por ejemplo, moléculas fluorescentes para bioimagen o transportadoras de fármacos. Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el Institut Català de Nanociencia i Nanotecnologia y de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) han desarrollado un procedimiento directo y de muy bajo coste para la obtención de nanopartículas metalorgánicas.

Las nanopartículas obtenidas pueden tener entre 40 nanómetros hasta varios micrómetros de diámetro. Son resistentes a la degradación, y estables frente a altas temperaturas y a pH extremos. Aunque son insolubles, se pueden dispersar en una amplia variedad de disolventes y líquidos acuosos y orgánicos. En el método de obtención de las partículas, de bajo coste y basado en el uso de disolventes no contaminantes, se puede controlar tanto el tamaño de las nanopartículas como sus propiedades físico-químicas, y pueden usarse para una o varias funciones simultáneamente. Todo ello abre un amplio abánico de posibilidades en sus usos: desde el diagnóstico médico, la terapia, la electrónica o el control ambiental.

Aplicación en medicina, sensores electrónicos o descontaminación

Por su composición (iones metálicos + ligandos orgánicos), las nanopartículas tienen propiedades ópticas, magnéticas y catalíticas, por lo que son buenas candidatas para aplicaciones tecnológicas y médicas de diagnóstico.  También pueden usarse para encapsular y liberar de forma controlada compuestos activos (coctel de fármacos, partículas magnéticas, drogas, proteínas, agentes de contraste de diagnóstico, vacunas, etc.). 

Además, en la superficie de las nanopartículas se pueden disponer prácticamente cualquier molécula  que aporte una o varias funcionalidades. Por ejemplo, moléculas fluorescentes para bioimagen, anticuerpos para localización selectiva de un tipo de células tumorales o biomarcadores.

La facilidad de obtención, su biocompatibilidad y baja toxicidad, y la posibilidad de controlar  sus propiedades físico-químicas abre todo un abanico de campos de aplicación para estas nanopartículas. Además, el control de sus propiedades hidro y oleofóbicas, y su capacidad para atrapar diferentes compuestos del medio permitiría una potencial aplicación en recubrimientos o descontaminación de aguas. También se podrían usar como catalizadores (heterogéneo, separable y reutilizable), y en el campo de la electrónica y de los sensores, ya que son sensibles a campos electromagnéticos, y a cambios de presión y de pH. 

Más información:

Isabel Gavilanes-Pérez, PhD
Vicepresidencia Adjunta de
Transferencia del Conocimiento
CSIC
Tel.: 93 594 77 00
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.