Una nueva generación de etiquetas digitales

Científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Consiglio Nazionale delle Ricerche (CNR) de Italia, a través de dos proyectos europeos diferentes, han desarrollado una nueva tecnología a partir de la cual una empresa de base tecnologica, spin-off del CNR, creará unas etiquetas de nueva generación, con una gran capacidad de almacenar información y fabricadas a partir de materiales más flexibles que los existentes en el mercado.

 Un grupo de investigación del Instituto de Microelectrónica de Madrid (CSIC), a través de la colaboración con investigadores del CNR (Consiglio Nazionale dele Ricerche), y dentro de un proyecto europeo del programa GROWTH del V PM, ha desarrollado una técnica para la mejora de la movilidad electrónica en dispositivos orgánicos, posibilitando su utilización como circuitos electrónicos flexibles.

La ventaja que presentan los circuitos electrónicos orgánicos, constituidos por polímeros, frente a los habituales de silicio, radica en la flexibilidad de los polímeros que posibilita su adaptación a la geometría que se precisa para una determinada aplicación.

Por otra parte, el Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona (CSIC), también a través de la colaboración con científicos italianos del CNR, ha desarrollado una tecnología complementaria, para aumentar la capacidad de almacenamiento de datos en este tipo de materiales.

La combinación de ambas tecnologías posibilita la creación de etiquetas digitales con una mayor capacidad de almacenar información, y fabricadas de materiales más flexibles que los existentes en el mercado. Este aspecto facilita su aplicación como códigos digitales en el envasado y empaquetado de alimentos.>/p>

La etiqueta podrá contener información multimedia, haciendo la información accesible para personas con discapacidad física

Los derechos de explotación de ambas tecnologías han sido adquiridos por la empresa italiana Scriba Nanotecnologie Srl. Scriba Nanotecnologie es una empresa de base tecnológica, Spin off del CNR-ISMN Bologna, creada a partir de la división de nano-tecnología de materiales multi-funcionales. El interés de la empresa es desarrollar una etiqueta digital para su aplicación en el embasado de alimentos, capaz de almacenar una mayor cantidad de información, de forma que permita la completa trazabilidad del producto equipado con dicho código.

Esta etiqueta digital permitirá almacenar información escrita con una densidad superficial desde 27 Kbyte hasta 1,88 Mbyte por centímetro cuadrado. En su versión de menor densidad, el código digital equivaldrá a 15 páginas Word. Además, podrá contraer información multimedia como imágenes y archivos de audición, lo que permitirá que la información llegue a personas con discapacidades físicas, y en varios idiomas diferentes. El objetivo de la empresa es poner en el mercado estas nuevas etiquetas electrónicas en un plazo máximo de dos años.