Técnicas innovadoras para explorar el subsuelo y mejorar la extracción de energías renovables, como la geotérmica

El proyecto INNOLOG liderado por el CSIC ha desarrollado dos sondas y un software de identificación mineral para hacer más eficiente la búsqueda de recursos del subsuelo. La aplicación de estas técnicas permite también mejorar la eficiencia y optimizar la exploración de recursos del subsuelo, como los geotérmicos, en concordancia con los objetivos del Pacto Verde europeo.

Pruebas de la sonda.En el marco de la iniciativa INNOLOG, que arrancó en 2017, un equipo internacional ha desarrollado tres técnicas innovadoras para la observación y análisis del subsuelo: dos sondas basadas en tecnologías de imagen hiperespectral y láser, respectivamente, y un software de análisis de imagen para la identificación mineral, aplicando los avances en el campo de machine y deep learning. Estas sondas facilitan la exploración de los recursos del subsuelo y son más eficientes que las herramientas actuales, ya que analizan directamente la composición y características de la roca. Hasta ahora, este tipo de análisis se abordaba a partir de la extracción de muestras de rocas del subsuelo y conocer la composición del terreno era un proceso largo y costoso.

“Ya disponemos de prototipos finales operativos y nuestra previsión para implementar una versión comercial es de un plazo de entre 12 y 18 meses”, indica María José Jurado, coordinadora del proyecto e investigadora de GEO3BCN – CSIC. Actualmente, el proyecto está en la fase final del concurso The Collider, que ofrece apoyo para la implantación comercial de innovaciones generadas en el entorno de la investigación científica. En el proyecto también participan los investigadores Joaquín del Río y David Sarria, de la UPC.

“Nuestros resultados contribuyen a mejorar la eficiencia y a reducir el impacto medioambiental de la exploración y explotación de recursos”, agrega la investigadora.

Estos sistemas permiten explorar de forma más eficiente los posibles recursos del subsuelo y, concretamente la proyección de los próximos años, los recursos geotérmicos. El proyecto se alinea con los objetivos del Pacto Verde o Green Deal de la Unión Europea, que busca soluciones innovadoras en energías renovables para conseguir la descarbonización total hacia mediados de siglo.