El CSIC, el Sincrotrón ALBA, y la empresa Alibava Systems desarrollan un detector de rayos X

La empresa Alibava Systems y científicos del Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM) del CSIC, e investigadores e ingenieros del Sincrotrón ALBA, han trabajado para desarrollar un detector de radiación que permite medir de manera precisa la intensidad del haz de luz de sincrotrón cuando se está realizando un experimento.

 

El detector de radiación. La mayoría de los experimentos que se realizan con luz de sincrotrón necesitan una medición precisa de la intensidad de los rayos X con los que analizan las muestras. De esta forma se puede garantizar la obtención de datos y aprovechar al máximo el tiempo de experimentación en el sincrotrón. No obstante, actualmente no hay ningún detector versátil y de bajo coste que lo permita. Además, los detectores actuales tienen un problema: tienen un espesor demasiado grande y, cuando los rayos X los atraviesan, estos pierden intensidad. Por tanto, es necesario hacer el diagnóstico antes de comenzar el experimento.

El dispositivo que han desarrollado los investigadores e ingenieros del Sincrotrón ALBA, en colaboración con el Instituto de Microelectrónica de Barcelona, se basa en fotodiodos transmisivos muy finos (10 micras en comparación a las 300 micras que tienen habitualmente estos dispositivos) que permiten detectar y caracterizar los rayos X absorbiendo una parte muy pequeña de intensidad.

La colaboración entre el Sincrotró ALBA y la empresa Alibava Systems, una spin-off del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ubicada en el Parc de Recerca UAB, se ha materializado a través de un contrato de licencia que permite a Alibava comercializar un producto a partir de los resultados de investigación generados en el Sincrotrón. La empresa, que trabaja en el campo de los detectores de partículas, ha aportado su experiencia empresarial en los temas comerciales, legales y de fabricación y producción del producto.

A día de hoy, ya se ha probado el dispositivo en las instalaciones del Sincrotrón ALBA y en otros sincrotrones, como el European Synchrotron Radiation Facility (ESRF). En pocos meses esperan vender los primeros detectores en diferentes universidades y sincrotrones y calculan vender unos 50 dispositivos al año.