Horno láser ecológico que hace mejores cerámicas y vidrios

Investigadores del CSIC y la Universidad de Zaragoza han desarrollado un horno con tecnología láser para producir a escala industrial cerámicas y vidrios más resistentes, con un gasto energético y de material más eficiente.


Vista aérea del prototipo. Imagen: Ceramglass.Tal como dicen sus creadores, se trata de un horno láser único en el mundo, que es capaz de mejorar las propiedades de baldosas y revestimientos planos de vidrio y cerámica con un consumo energético y material más eficiente. Desarrollado en el marco del proyecto europeo Ceramglass (programa LIFE), coordinado por Xerman Fuente, investigador del CSIC y director del Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón, centro mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza. El prototipo ha generado una patente que ya ha recibido numerosas solicitudes internacionales.

 

El prototipo desarrollado necesita 200 grados menos que un horno convencional, permite un consumo más responsable de CO2, de agua y materias primas. Por su parte, el láser de 2 kilovatios de potencia, permite alcanzar temperaturas muy altas en la superficie de baldosas y revestimientos de distintos materiales sin que se curven o estropeen.

El horno permite obtener cerámicas y vidrios con decoraciones vistosas y precisas, más resistentes, reduciendo a la mitad el espesor de los materiales, que disminuye de 9 a 4 milímetros. En el proyecto Ceramglass también se ha trabajado para mejorar los materiales y eliminar del proceso disolventes químicos muy tóxicos, sustituyéndolos por otros que no son nocivos para la salud. El prototipo, de unos 13 metros de longitud, se encuentra en el vivero de empresas de CEEI Aragón.

Además del Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón, en este proyecto también ha participado otro centro mixto de la Universidad de Zaragoza y el CSIC, el Instituto de Síntesis Química y Catálisis Homogénea, junto a otros tres centros del CSIC (el Instituto de Cerámica y Vidrio de Madrid, el Instituto de Materiales de Sevilla y el Instituto de Carboquímica) y Torrecid, una de las empresas líderes en Europa en el sector de la cerámica. El proyecto ha contado con un presupuesto cercano a los tres millones de euros.