Biosensor para detectar estrona y estradiol en muestras ambientales

Los contaminantes estrogénicos dispersos en el medio ambiente son una causa de preocupación creciente. Un nuevo biosensor permite detectar específicamente los estrógenos estradiol y estrona en muestras ambientales y sin necesidad de laboratorios especializados, de forma rápida, eficaz y económica. La tecnología está disponible para su transferencia a la industria.

El biosensor permite detectar la presencia de estrona y estradiol en el mismo lugar donde se toma la muestra, de forma rápida y eficaz. En la esquina superior de la imagen, detalle de una muestra analizada; la presencia de estrógenos se revelaría por un cambio en el color de la muestra.Un equipo del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas del CSIC ha desarrollado un biosensor basado en un regulador transcripcional bacteriano para detectar estrógenos. El biosensor detecta de manera específica el estradiol y la estrona. La detección se realiza en el mismo lugar donde se toma la muestra, de forma rápida y eficaz, sin necesidad de complejos y costosos equipos analíticos. Solo se necesita mezclar la muestra del medio a analizar con el biosensor, incubarla e iluminar posteriormente la mezcla con luz UV. Tal como explican sus creadores, los científicos del CSIC Beatriz Galán Sicilia, José Luis García López y Juan Ibero Caballero, la presencia de estrógenos se revela por la aparición de fluorescencia verde en la muestra, visible a simple vista. El biosensor puede analizar diferentes tipos de muestras ambientales (aguas, suelos...).

En la actualidad, diferentes formulaciones farmacéuticas contienen estrógenos. Su elevado consumo hace que cantidades significativas de ellos acaben finalmente en el medio ambiente, ya sea a través de la excreción —tanto por orina como por heces— como por el vertido del fármaco a las basuras o a las aguas residuales de los núcleos urbanos o granjas.

Los estrógenos que se dispersan en el medioambiente pueden llegar a las aguas continentales (lagos, ríos, acuíferos) y marinas. Estas sustancias pueden afectar al desarrollo, a la reproducción de los seres vivos, producir alteraciones hormonales e incrementar el riesgo de sufrir enfermedades graves como cáncer. De ahí que cada vez sea mayor el interés por su control, detección y eliminación tempranas.

Contacto:

Marta García Del Barrio
Vicepresidencia Adjunta de
Transferencia del Conocimiento (CSIC)
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