Péptidos quimera para la detección precoz de la artritis reumatoide

Detectar la artritis reumatoide de forma precoz es clave para prevenir sus peores consecuencias. Unos nuevos sensores ELISA ofrecen una mayor sensibilidad y especificidad que los métodos actuales. Los sensores se basan en péptidos sintéticos “quimera” que reúnen, en una misma molécula, regiones de distintas proteínas que contienen los cambios estructurales que se dan en la artritis reumatoide.

 

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune que tiene, como principales síntomas, dolor e inflamación en las articulaciones.  Con el tiempo, la enfermedad puede derivar en malformaciones de las extremidades e importantes limitaciones para moverlas. El adecuado tratamiento de esta enfermedad, que tiene una prevalencia aproximada de un 1% a nivel mundial, pasa necesariamente por un diagnóstico precoz. Hay, por ejemplo, muchos pacientes infradiagnosticados que en los estadios iniciales de la enfermedad no presentan demasiadas evidencias a nivel radiológico y, sin embargo, habrían necesitado un tratamiento agresivo.  Efectos a largo plazo en la mano de un paciente de artritis reumatoide.

Una de las mejores herramientas para tener el diagnóstico precoz son las proteínas citrulinadas. La citrulinación es una transformación química que sufren algunas proteínas y que da como resultado la aparición de cambios en su estructura. Esta transformación ocurre tanto en determinados procesos fisiológicos normales como en algunos patológicos. En el caso de la artritis reumatoide, las personas afectada por esta enfermedad pierden la tolerancia a las proteínas citrulinadas y generan anticuerpos frente a ellas.
 
La producción de anticuerpos contra las proteínas citrulinadas se inicia años antes de que aparezcan los primeros síntomas de la enfermedad, por lo que presencia  de esos anticuerpos es un buen marcador de la artritis reumatoide. Los actuales tests comerciales incorporan proteínas citrulinadas mutadas o péptidos citrulinados sintéticos, que son reconocidos por los anticuerpos que se encuentran presentes en la sangre de los pacientes de artritis reumatoide.  

No obstante, tanto las proteínas citrulinadas como los anticuerpos desarrollados en los pacientes pueden ser muy variados, dependiendo de cada paciente y del estadio de la enfermedad, lo que da pie a falsos negativos con los actuales métodos de detección.

Nuevos sensores basados en péptidos sintéticos

Científicos del Instituto de Quimica Avanzada de Catalunya (IQAC) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Fundación Clínic han desarrollado sensores ELISA basados en péptidos (pequeñas proteínas) sintéticos que reúnen, en una misma molécula, regiones de distintas proteínas que contienen los cambios estructurales que se dan en la artritis reumatoide: de ahí que hayan sido bautizados como péptidos quiméricos, en referencia a la quimera, el ser mitológico formado por partes de diferentes animales. Los sensores incorporan como antígenos dominios (o regiones) citrulinados de las proteínas fibrina, vimentina y filagrina.

Los sensores pueden ser especialmente útiles para pacientes cuyos síntomas pasan desapercibidos al inicio de la enfermedad

Isabel Haro, investigadora del CSIC explica: “el uso de péptidos sintéticos en lugar de proteínas representa una ventaja en términos de reproducibilidad de los inmunosensayos. Permiten tener un control absoluto sobre los epítopos [los cambios en las proteínas citrulinadas] exactos. Por otro lado, es difícil preparar suficiente cantidad de proteínas antigénicas de alta calidad con un alto grado de definición de la citrulinación. Por el contrario, los péptidos sintéticos se obtienen fácilmente en una forma pura y con una estructura química bien definida, y los epítopos pueden estar bien orientados.”

Ensayo con 900 pacientes

Estos sensores ELISA pueden ser especialmente útiles en el caso de pacientes cuyos síntomas pasan desapercibidos en estadios tempranos de la enfermedad. Asimismo, podrían ser marcadores predictivos de evolución y diagnóstico de la enfermedad.

Para ver hasta qué punto los sensores pueden diagnosticar la artritis reumatoide de forma sensible y específica, los investigadores han realizado un ensayo sobre una muestra de más 900 pacientes con artritis reumatoide, artritis psoriática, lupus, hepatitis C crónica y un grupo control de donantes sanos. Los resultados muestran que los sensores tienen una especificidad del 98% y una sensibilidad del 80%. Se ha conseguido diagnosticar a pacientes que con algunos de los tests comerciales actuales daban falsos negativos.

Contacto:

Isabel Masip (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)
Instituto de Química Avanzada de
Cataluña
Vicepresidencia Adjunta de
Transferencia del Conocimiento del
CSIC
Tel.: + 34 - 93 400 61 00