Nuevas dianas y fármacos huérfanos para enfermedades raras

El Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC trabaja para hallar el diagnóstico genético de enfermedades raras asociadas a desórdenes vasculares y a tumores, así como posibles tratamientos. Sus investigaciones se han centrado fundamentalmente en las enfermedades Telangiectasia hemorrágica hereditaria (HHT en sus siglas en inglés) y von-Hippel-Lindau (VHL), para las cuales han conseguido  moléculas huérfanas: tres para el tratamiento de HHT y una para el VHL.

Miembros del equipo Translational research in rare diseases with vascular involvement del CIB. De izquierda a derecha, Ángel Cuesta Martínez, investigador postdoctoral; Luisa María Botella Cubells, investigadora del CSIC y líder del grupo; Isabel de Rojas de Pablo, estudiante de Master; y Lucia Recio Poveda, investigadora predoctoral.La Telangiectasia hemorrágica hereditaria (THH) es una enfermedad rara hereditaria, que afecta a la formación de nuevos vasos sanguíneos. Afecta a una de cada seis mil personas y se manifiesta en síntomas como las hemorragias nasales, la aparición en la piel de angiomas o arañas vasculares (técnicamente denominadas telangiectasias) y anemia. También pueden aparecer malformaciones en las arterias y venas en órganos internos, lo que puede complicarse y desencadenar otros trastornos más graves. La THH no tiene cura, y su tratamiento se basa en el seguimiento y la intervención precoz a medida que aparecen lesiones vasculares.

En el Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC, el equipo dirigido por Luisa Maria Botella, han identificado tratamientos para disminuir el sangrado nasal en pacientes de HHT. Esta unidad (Translational research in rare diseases with vascular involvement: from the lab to the patients) se dedica a estudiar enfermedades vasculares raras. Los objetivos son entender los mecanismos moleculares de la enfermedad, con el fin de identificar dianas sobre las que actuar con posibles fármacos ya existentes para otros usos en Medicina. Su trabajo incluye también el trasladar la investigación del laboratorio a los médicos y a los pacientes, así que están en contacto con unidades especializadas en estas enfermedades. “En el año 2002, entramos en contacto con pacientes de esta enfermedad en toda España y con los médicos que los tratan, para iniciar el diagnóstico genético de la enfermedad”.

Después, los científicos buscan entre las moléculas que ya están en el mercado, que se usan para otras enfermedades pero que podrían aplicarse a la enfermedad rara estudiada. Si las pruebas en laboratorio tienen éxito, solicitan su designación como medicamento huérfano.Es lo que técnicamente se llama ‘reposicionamiento’ de un fármaco y es lo que han hecho en el caso del etamsilato, el medicamento más recientemente designado como huérfano para la HHT.

Tras varios ensayos, los científicos del CIB vieron que la administración por vía tópica del etamsilato permite reducir de forma significativa el sangrado de las mucosas de pacientes de HHT, lo que mejora notablemente su calidad de vida. Ahora han conseguido designarlo medicamento huérfano. “Pero en España no se puede conseguir etamsilato, en ampollas. Así que, para poder lanzar el tratamiento, necesitamos hallar una empresa que lo sintetice y haga los ensayos requeridos por la Agencia europea del Medicamento”. Queda mucho por hacer.

La Unidad también trabaja para hallar tratamientos de la enfermedad de von-Hippel-Lindau, un síndrome asociado a la aparición de múltiples tumores a lo largo de toda la vida. Afecta a una persona de cada 35.000. Para inhibir la aparición de tumores, los pacientes podrían ser tratados con propanolol. Es efectivo pero tiene efectos secundarios cardiovasculares, ya que altera el ritmo cardíaco y la presión arterial. Los científicos del CIB han identificado una molécula ICI 118.551 como una alternativa ventajosa, que inhibiría el crecimiento de los tumores, al igual que el propranolol, pero no presentaría sus efectos adversos. Experimentos sobre modelo murino han demostrado que la molécula inhibe los tumores sin los efectos secundarios del propanolol.

“La molécula es muy específica ya que bloquea únicamente el receptor adrenérgico beta2, que está asociado al efecto antitumoral según nuestros experimentos in vitro, s, mientras que el propranolol bloquea no sólo el receptor beta 2 sino también el beta 1, relacionados con el ritmocardíaco”, aclara Luisa Maria Botella. En este caso, la ICI 118.551 es un hallazgo nuevo, es decir, no es ningún reposicionamiento de fármaco como en el caso anterior. Los científicos han patentado la molécula y ya han licenciado la patente a una empresa, que seguirá con el desarrollo.